HP ha iniciado discretamente una estrategia de “codificación regional” en sus cartuchos de tinta…

Los productos estadounidenses son mucho más baratos hoy (Enero 2005) que hace dos años en euros, libras esterlinas.
Pero las multinacionales de EE.UU. no quieren que los europeos sigan buscando gangas directamente en EE.UU.

Fuente: WallStreet Journal – 18/01/2004

HP ha iniciado discretamente una estrategia de “codificación regional” para los altamente rentables cartuchos de tinta que se venden para las impresoras más nuevas en Europa.

Un cartucho comprado en EE.UU. para una de las nuevas impresoras no va a funcionar en un aparato que se compre en Europa. Un software en la impresora determina el origen del cartucho y decide aceptarlo o rechazarlo.
La empresa introdujo la codificación regional en varias impresoras a mediados del año pasado para no tener que cambiar los precios de sus productos para ajustarse a las oscilaciones de las monedas.

HP está adoptando la misma estrategia que ha usado Hollywood con los DVD y que ha generado una fuerte reacción de los consumidores fuera de EE.UU. Las películas que se venden en EE.UU., que en general son más baratas, no se pueden reproducir en aparatos de Europa o Asia.

Por ejemplo, los ingresos de HP en Europa en su cuarto trimestre fiscal cerraron el 31 de octubre con un aumento del 11,3% frente al mismo período del año anterior.

En cambio, los ingresos en EE.UU. se redujeron en un 0,3%. La empresa dijo que sus ingresos totales, que se reportan en dólares, se vieron impulsados por las ventas en euros y otras monedas fuertes.

“A los fabricantes no les gusta el comercio global cuando no conviene a sus bolsillos”, dice Phil Evans, asesor principal de Which?, una entidad británica de defensa de los consumidores. “A largo plazo no es una estrategia inteligente desde el punto de vista de las relaciones con los consumidores”.

Solución : comprar cartuchos compatibles o reciclados ya que son válidos en el mundo entero.

Para ahorrar dinero, Chris Caine, un residente de las islas Fiji, siempre compra ordenadores de Apple Computer Inc. en Estados Unidos, donde son significativamente más baratos. Hace poco compró el último modelo de escritorio de Apple, el iMac G5.

Poco después de que llegara el ordenador desde EE.UU., Caine lo enchufó. Se produjo “como una explosión y salió humo blanco de los parlantes”, dijo. La máquina se estropeó definitivamente.

Pero Caine no tenía un aparato defectuoso. Lo que pasó es que, a diferencia de los otros Apple Macintosh que Caine había comprado para su negocio de alquiler de DVD, el nuevo iMac G5 que se vende en EE.UU. está diseñado para que sólo funcione con los sistemas eléctricos de EE.UU. y Japón, donde el voltaje es inferior al de otros países.

Caine fue víctima de una tendencia poco conocida: algunas empresas están diseñando productos para que funcionen sólo en EE.UU. Por ejemplo, el último modelo de videojuegos portátil de Nintendo Co. se vende en EE.UU. con adaptadores eléctricos que no funcionan en Europa.

Este tipo de medidas evitan que consumidores de otros países, ávidos de precios más bajos, y ciertos distribuidores marginales puedan aprovechar la caída del dólar frente a las principales monedas del mundo.

Siempre han existido productos, especialmente los eléctricos, que no funcionan en todas partes. Cada país tiene diferentes voltajes y sus sistemas específicos de transmisión de televisión, por ejemplo. Pero en la era de la economía global, cuando cada vez hay más gente de negocios que utiliza computadoras portátiles, celulares o reproductores de música digital por todo el mundo, la industria electrónica ha desarrollado productos que funcionen en todos lados.

Sin embargo, ahora hay signos de que los fabricantes creen que este tipo de globalización ha ido demasiado lejos.

“Me siento timado”, dice Caine de su experiencia con Apple.
Los iMac G5 que se venden en todas partes, excepto EE.UU. y Japón, tienen doble voltaje, lo que indica que pueden funcionar con el sistema de Fiji, Europa y la mayor parte de Asia, así como el de Japón y EE.UU. Caine dice que su nueva Apple de US$1.500
es “un lindo pisapapeles”.

Otros productos de Apple, incluyendo los iPod, el nuevo Mac Mini y sus portátiles tienen doble voltaje. Steve Dowling, vocero de Apple, con sede en California, rehusó explicar por qué los iMac G5, que son fácilmente transportables y que se venden en EE.UU. por unos US$120 menos que en Europa, no tienen doble voltaje.
Sólo apuntó: “Apple no desalienta a nadie de comprar la iMac G5 en cualquier parte”.

Michael Fallow, importador de vinos de 58 años, planea trasladarse de San Francisco a Buenos Aires y quiere ahorrar dinero al comprar un iMac G5 antes de salir de EE.UU. “Pero es imposible”, dice.
“Sólo funcionan con un tipo de voltaje. Se niegan totalmente a que el sistema doble esté disponible. He estado en las tiendas y no he recibido ninguna buena explicación del por qué”.

Fallow dice que podría comprar una iMac en EE.UU. por unos US$1.200, pero la misma máquina en Argentina costaría al menos US$2.000.
Irónicamente, adaptar productos para diferentes regiones puede aumentar los costos del fabricante. Normalmente es más fácil y más barato alterar los adaptadores eléctricos de los aparatos para que funcionen con diferentes sistemas, en vez de hacer cambios al producto en sí.

HP ha iniciado discretamente una estrategia de “codificación regional” en sus cartuchos de tinta…
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